Canarias, su mejor destino


Gran Canaria, el continente en miniatura

A Gran Canaria se la conoce como el Continente en Miniatura por la increíble variedad de paisajes y contrastes que presenta.

Su interior alberga escarpadas zonas montañosas, pequeños pueblos entrañables de casas blancas y tejados rojos, y verdes y hermosos valles cuajados de plataneras. Las zonas desérticas del sur de la Isla, cuyo mayor ejemplo son los más de seis kilómetros que componen el Parque natural de las Dunas de Maspalomas, se alternan con paisajes de gran exuberancia vegetal, como el Parque Natural de Tamadaba o el emblemático Roque Nublo.

Gran Canaria sabe combinar distintos atractivos para conquistar a los casi 3 millones de personas que la visitan cada año. Entre su nutrida oferta de playas, destacan Playa del Inglés y Maspalomas en el sur, y Las Canteras en la capital.

Las Palmas de Gran Canaria es la capital de la Isla. En esta ciudad cosmopolita encontramos una propuesta cultural rica e intensa: desde el Festival Internacional de Cine hasta el famoso Carnaval, pasando por muestras de música y danza como el WOMAD, y las tradicionales Romerías. Pasear por Las Palmas de Gran Canaria es descubrir la belleza de rincones como la Catedral de Santa Ana, el barrio de Vegueta, la Casa Museo de Cristóbal Colón o el Centro Atlántico de Arte Moderno.

Lanzarote, la isla diferente

A tan sólo 130 km. de la costa de Africa, Lanzarote es la más oriental de las Islas Canarias. Su nombre proviene del navegante genovés Lanceloto Malocello, quien arribó a sus costas en 1312. Tan sugerente como el nombre de su capital, Arrecife, situada al este de la Isla. Su característico clima cálido y seco se debe al choque entre las altas temperaturas provenientes del Sahara africano con la corriente marina del Golfo de México.

En Lanzarote, el visitante tiene la sensación de estar en un lugar aún en creación. En 1993 fue declarada “Reserva de la Biosfera” por la UNESCO. Uno de los grandes impulsores de esta declaración fue el polifacético artista César Manrique, que con su obra de singular integración entre arte y naturaleza dejó una profunda huella en el paisaje e identidad de la Isla. Los escenarios naturales de Montaña de Fuego, Cueva de Los Verdes, Jameos del Agua y Parque Natural de Timanfaya son sólo ejemplos de su enorme riqueza natural.

Cerca de dos millones de visitantes encuentran cada año el descanso que buscaban en la isla de Lanzarote. Un entorno perfecto para disfrutar del mar en todas sus variantes. Hermosas playas de arena blanca, dorada o negra, como las de Puerto del Carmen, Playa Blanca o El Papagayo, la mayoría de ellas de aguas tranquilas y templadas. Entre las actividades más practicadas se encuentran la pesca, el buceo y escafandrismo, así como deportes náuticos como vela, surf, esquí y windsurfing.

Fuerteventura, contrastes y belleza natural

La isla de Fuerteventura es la segunda en extensión del archipiélago canario. Es una isla de contrastes y enorme belleza natural, con un sobrio paisaje de origen volcánico en colores rojizos y dorados, moldeado por el frescor de los vientos alisios y la calidez del cercano continente africano.

Su capital, Puerto del Rosario, es un espacio de formas suaves abierto al mar que invita a sus visitantes a la calma. Extensas playas vírgenes de aguas en tonos azules y turquesas, entre las que destacan las de La Oliva, Tarajal, Jandía y Corralejo. Sus zonas arenosas se unen con las tierras volcánicas en inmensas llanuras y conos volcánicos de baja altitud.

Aunque es visitada cada año por un millón y medio de turistas, la Isla ha sabido conservar intacto su extenso patrimonio natural, con parajes naturales como Montaña de Tindaya, Montaña Cardón, Malpaís de la Arena o Caldera de Gairía, y los Parques Naturales de las Dunas de Corralejo y Lobos, Pozo Negro, Jandía y Betancuria. La vecina Isla de Lobos está únicamente ocupada por el Faro que sirve de guía para los pescadores que faenan por sus costas, cuyos fondos marinos son de enorme riqueza.

Fuerteventura ha formado su carácter en torno al mar. Fue sucesivamente la tierra mítica de los Atlantes, de aventuras para corsarios británicos, de pescadores, de destierros y finalmente, de todo aquel que huye del ajetreo diario. La Isla acoge cada año grandes eventos deportivos relacionados con el mar, como la Windsurf World Cup o el Campeonato de Pesca de Altura